La utilización de faxes, fotocopiadoras e impresoras genera un nuevo residuo: el residuo de cartucho de tóner. Se trata de una carcasa de plástico duro compuesta de una serie de mecanismos: piñones, tambor fotosensible etc.
¿Qué logro reciclando cartuchos de tóner?
¿Cómo se recicla el cartucho de tóner?
Una vez recogido el residuo en el Garbigune, se traslada a una empresa en la que se desmonta, se limpia y se extraen los restos de tóner. Si la carcasa está en buenas condiciones se rellena sin más.
En caso contrario se envía a un gestor donde se verifica el estado del resto de los componentes, se recarga o sustituye el tóner por uno semejante al original y se monta el cartucho.
Algunos cartuchos, además del depósito del tóner cuentan con un tambor fotoconductor. Se trata de una pieza metálica que no contiene sustancias contaminantes, por lo que su separación es puramente mecánica. Se puede recuperar o bien sustituir la pieza.
