
Limita en lo posible el consumo de envases innecesarios.

Si puedes, usa diferentes depósitos para separar en casa papel, vidrio y demás envases del resto de la basura.

Reutiliza las bolsas de plástico para depositarla basura en casa antes de llevarla al contenedor.

Procura llevar tus propias bolsas a la compra.
Aplasta o pliega los envases antes de meterlos al contenedor para reducir su volumen.

Procura consumir alimentos frescos en lugar de envasados.

Siempre que puedas, adquiere productos a granel que no necesiten envase.

Elige productos en envases de gran capacidad o concentrados.

Ten en cuenta que el vidrio es uno de los envases más idóneos y tradicionales para muchos de los productos domésticos.
No tires a la basura ningún envase. Todos se pueden valorizar.

Acostúmbrate a utilizar los contenedores.